
● Potenciar en el marco europeo la calidad educativa a todos sus niveles, como motor de progreso de las personas y los pueblos.
● Abrir nuevos espacios y horizontes a la libertad educativa, tanto en el campo social, político, legal, económico y empresarial, como en el cultural, científico, artístico y, por supuesto, educativo.
● Fomentar la dimensión europea en el desarrollo de los sistemas educativos y currícula de cada país, porque las escuelas serán siempre el mejor corazón de la nueva Europa que deseamos: más libre, justa y solidaria; más técnica, científica y humanística; más desarrollada, más culta y más sabia; más pacífica y esperanzada; más bella y feliz.
● Descubrir y mostrar la obra cultural de Europa, destacando la aportación de cada uno de los países del Viejo Continente en dicho proceso creativo intelectual.